lunes, 30 de noviembre de 2009

Caja de bombones.


Me permito torcer mi cabeza y ver hacia atrás, tantos segundos vividos, tantos pestaneos, tantos pasos, tantos gritos, llantos y risas, tanta gente recorrer el mundo, he vivido y sentido realmente a flor de piel una cruel época de mutaciones en mis ideales, comparando aquellos días de cambio con el actual hoy, noto una sutil modificación en mi ser, esa experiencia adquirida respecto al amor. Si de algo se que aprendí mucho, es del amor infantil y adolescente, del primero; Una verdadera utopia que me gobierna es aprender mucho mas de amar real y verdaderamente, bañado en una leve maduración, conocer el misterioso modo de maniobrar del amor, de jugar, de enseñar, de remendarse, y de ser cómplice de sujetos que creen conocerlo a fondo.

Una relación que presenta posibilidades de permanencia surge a partir de ella, no debe existir la posibilidad de forjarla a tomar una decisión, los individuos son invitados por el destino a encontrarse a la vuelta de la esquina, en la confitería del enlace para ser comunicados que son el uno para el otro y el otro para el uno, por mas que sientas en tu interior que eres para el otro no te exijas a lograr unirte y así tener una relación estable en tan poco tiempo, ello te desgasta y te deja sin ganas para ir de inmediato a la otra cita en aquella confitería que te mencione, tu solo preocúpate en caminar por las callejuelas del país de la soledad física, y no le falles al destino, en cuanto recibas el anuncio de una cita prepárate, perfúmate y concurre de inmediato, pero quiero hacer hincapié en el caminar, hazlo plenamente, disfruta cada paso, pestañeo, y corrida, la vida es una caja de bombones, nunca sabes que te puede tocar, puedes hallar de un sabor tan amargo que de inmediato reaccionas a escupirlo, aunque no sea tan fácil de librarte de él, también puede que tomes alguno que otro bombón relleno de dulce que hasta puede empalagar, tu solo no te termines la caja tan de prisa, disfrútala.

tato fb.