martes, 1 de diciembre de 2009

Abuelas mentirosas.


Que tenía él aquella noche que yo en esos meses no pude darte? Pregunta difícil de responder para ella.

Uno juega a ser un príncipe azul, que ellas ven de color verde quizás... Cuando aquel otro bandido, con una mirada pasional, un guiño de ojos, le avanza sin dudar. Y la viene a enamorar, a ella pobre perpleja ilusa.

Hay que dejar de hacerles casos a las abuelas que les narraban la Cenicienta. Y hacerle más caso a las novelas de Suar. Ella siempre se va a quedar con el de la mirada pasional, el guiño de ojos y con el que le avanza sin dudar.

Me fui, a ensayar el libreto de Suar.

tato fb.