
Te hablo a vos, la que no escucha.
A vos, que jugás a ganarme cuando sabes que lo perdí todo.
Te hablo a vos, aunque te importe poco lo que te estoy diciendo..
A ti, aunque es perder el tiempo.
Te digo a vos, que te faltó valor para pelearla.
Te estoy hablando a ti, tan sorda y resignada..
Sólo a vos, porque no hay nadie más que entienda lo que digo.
A vos ya no te queda nada, y a mí me queda por lo menos, este síndrome incurable de quererte tanto.