ni el día en el que más lo necesites,
o el día que menos lo esperes.
Sabés lo que digo sin pensar,
y yo sé lo que vos pensas sin decir.
No quiero que nadie sepa
los motivos por los que lloramos,
y menos por los que nos reímos.
Que nadie sepa el porqué de nuestra amistad,
que uno vaya a saber por qué nunca deja de funcionar.
Que no te vayas de acá,
que no me olvide de tu voz.
Que nunca dejemos de perdonar
esas palabras que estuvieron de más.
Que me grites que me querés,
mientras yo te quiero gritando.
Y que nunca te falle. Y que vos nunca me faltes.
Eso le pido a esta amistad
que nunca dejaría de cuidar.
Rodrigo
